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El Placer de Navegar |
| GALICIA, la aventura atlántica |
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Estrecha y profundamente ligada al mar. Asomada a la inmensidad del Atlántico, todo en la costa de galicia evoca un especial sabor marinero y tiene, cada vez más, un gran atractivo para navegantes y amantes de la náutica deportiva.
El avance de las comunicaciones por tierra, el considerable atractivo de las rías y las características que las hacen navegables durante todo el año, unido a la creciente demanda de instalaciones, hacen necesario proporcionar unos servicios más completos y fomentar el desarrollo del importante sector de la náutica deportiva.
Jalonados a lo largo de un perímetro costero que supera los 1.300 kilómetros, en el litoral gallego se ubican más de una veintena de puertos deportivos y medio centenar de instalaciones susceptibles de ser aprovechadas para fondear. Quien navegue en Galicia podrá elegir entre las aguas bravas que se baten frente a los acantilados más altos de Europa y la placidez de las rías, al abrigo de las sierras costeras. También se pueden recorrer joyas como el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, formado por varios archipiélagos (Cíes, Ons, Sálvora y Cortegada) de las Rías Baixas. En suma, navegar en Galicia es experimentar un mundo de sensaciones.
De Ribadeo al Cabo Prioriño
El primer tramo de este recorrido, entre el límite de la costa gallega con Asturias y el cabo Prioriño, justo antes de llegar a Ferrol, es muy variable. El primer tramo, entre Ribadeo y el cabo Morás, constituye el golfo de Masma, con grandes arenales y tramos de acantilado de escasa altura. Un tramo limpio y sin peligros, siempre que se respete la mínima distancia con la costa. Os Farallóns, al norte del cabo de San Cibrao, es el único peligro alejado de la costa. Esta zona cuenta, como refugios, con los puertos de Ribadeo, Rinlo, Foz, Burela, San Cibrao, Morás y Portocelo.
El segundo tramo, entre los cabos Morás y Prioriño, transcurre ante una costa alta y muy accidentada, aunque los islotes apenas se separan de la línea costera. El único peligro son las Pedras Meas, entre cabo Ortegal y la Estaca de Bares, así como los islotes de Os Aguillóns, al norte del cabo Ortegal. Las rías de Viveiro, O Barqueiro, Ortigueira y Cedeira ofrecen muy buen refugio, incluso para fondear de noche. En caso de temporal, es recomendable amarrar en el puerto deportivo de Viveiro o en los pesqueros de O Vicedo, Espasanta, Cariño y Cedeira.
El golfo ártabro
Está comprendido entre los cabos Prioriño y Caión. En él se encuentran las rías de Ferrol, Ares, Betanzos y A Coruña. Las de Ferrol y A Coruña son las más seguras y fáciles de abordar en caso de mala mar. El puerto deportivo de Ares, en la ría del mismo nombre, ofrece todos los servicios al navegante de paso. En la ría de Betanzos, el puerto deportivo de Marina Sada es conocido por sus excelentes equipamientos y cantidad de servicios que oferta a quien lo solicite.
En la ría de A Coruña, el dique Barrié de la Maza protege las instalaciones del puerto comercial, pesquero y deportivo. A Coruña cuenta con tres puertos deportivos (Dársena Deportiva, Real Club Náutico y Nauta Coruña), con todos los equipamientos para el navegante de paso. Para fondear, son buenos lugares la ensenada de Mera y cerca del islote y castillo de Santa Cruz; también frente a la playa de Santa Cristina, al fondo de la ría.
Costa da morte
El tramo comprendido entre el puerto pesquero de Caión y Porto do Son es uno de los más bellos y peligrosos del litoral gallego, conocido como la Costa da Morte. La presencia de islotes y arrecifes hacen que la navegación por la zona sea especialmente peligrosa. Es recomendable examinar a fondo las cartas y derroteros, no navegar de noche, dar más resguardo a la costa de lo que cabría esperar y evitar condiciones meterológicas adversas.
Los Bajos de Baldaio (frente a la playa del mismo nombre, entre las islas Sisargas y Caión) son uno de los escollos más peligrosos; se recomienda navegar dando un resguardo de cinco millas a la costa. También se recomienda no pasar entre las islas Sisargas y tierra. El Bajo de la Avería, en la boca de entrada a la ría de Laxe, rompe con mar tendida. Los bajos, piedras y peñascos entre el puerto de Camelle y la ensenada de Arou se extienden hasta más de 500 metros de la orilla. Especialmente peligroso es el tramo entre Arou y el cabo Vilán. También lo es As Quebrantas, a la entrada de la ría de Camariñas, y A Carraca, un bajo muy peligroso, a dos millas del cabo de Fisterra, donde también se recomienda no pasar entre el islote del Centolo y tierra.
En la Costa da Morte solo hay dos puertos deportivos, Camariñas y Portosín. En caso de necesidad, los puertos pesqueros de Malpica, Laxe, Muxía, Fisterra, Muros y Porto do Son (éste, con numerosos bajos, es el menos indicado) son opciones de refugio. El interior de la ría de Muros y Noia cuenta con magníficos fondeaderos para pasar el día (incluso la noche) al resguardo.
La ría de arousa
Las costas que rodean esta ría son accidentadas y con numerosas playas y bahías. La isla de Sálvora, a la entrada, actúa de rompeolas natural. Es la más peligrosa de las Rías Baixas por la gran cantidad de bajos e islotes que tiene, así como por las bateas que jalonan los canales de acceso a los puertos. También se debe prestar gran atención al intenso tráfico de pesqueros. Dentro de la ría, las posibilidades de amarre son muy buenas, ya que cuenta con cinco puertos deportivos: Marina Vilagarcía, San Vicente do Mar-Pedras Negras, Ribeira, Caramiñal y Rianxo. La ría tiene numerosos lugares de fondeo, al estar muy protegida de mares y vientos. Así, podemos citar las ensenadas de Boiro, Porto Meloxo, Beluso, Arousa, A Toxa…
la ría de pontevedra
Su entrada se abre entre la punta de Cabicastro y el cabo de Udra, distanciados unas 2,6 millas. La ría se interna siete millas hasta la encauzada desembocadura del río Lérez. Las dos orillas son altas, con anchos valles intermedios y las islas de Ons y Onza ejercen de parapeto natural frente a los temporales, amortiguando la entrada de oleaje. La concentración de bateas es sensiblemente inferior a la de la ría de Arousa.
La ría de Pontevedra cuenta con cinco puertos deportivos: Portonovo, Nauta Sanxenxo, Club Naval de Pontevedra, R.C. Mar de Aguete y Beluso, aunque este último no ofrece servicio a embarcaciones de paso. Las playas de Canelas y Montalvo, a la entrada de la ría, son excelentes fondeaderos, como la playa de Silgar, en Sanxenxo. El club Nauta Sanxenxo tiene unas excelentes instalaciones, capaces de acoger embarcaciones de hasta 44 metros de eslora. Al Club Naval de Pontevedra se llega remontando el curso del río Lérez (dragado y balizado para la navegación de embarcaciones que no superen los dos metros de calado ni los 12 metros de altura) y tiene la ventaja de estar en plena ciudad.
La ría de vigo
Ubicada entre los cabos de Home y Silleiro, alcanza las 15 millas de longitud. Las islas Cíes, situadas a la entrada de la ría, la convierten en un puerto natural bien abrigado. Su punto más estrecho está justo en el puente de Rande, por el que la autopista salta la ría. A partir de Rande se abre la ensenada de San Simón, una bahía muy bien protegida de todos los vientos y donde se encuentra la isla del mismo nombre. Ambas orillas son accidentadas y están repletas de arrecifes, además de numerosas bateas de mejillones (aunque menos que en la de Arousa) por lo que hay que navegar con precaución y dar buen respeto a la costa.
Dentro de la ría hay numerosos puertos deportivos. Enfrente de Vigo, el club Rodeira de Cangas y el Club Social Moaña Mar disponen de amarres para embarcaciones de paso.En Baiona, el puerto deportivo y el Monte Real Club de Yates ofrecen todo lo necesario para embarcaciones de hasta 40 metros de eslora. En Vigo hay cuatro puertos: Marina Davila Sport, Liceo Marítimo de Bouzas, Real Club Náutico de Vigo y Marina Punta Lagoa, todos con excelentes instalaciones.
Dentro de la ría deben extremarse las precauciones por el abundante tráfico de buques mercantes. Para fondear, se recomienda entre las islas Toralla y Canido, las ensenadas de Limens, Cangas y Barra, ésta a la entrada de la ría. Y en Baiona, las playas de Ladeira, Panxón y Monterreal.
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