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El Placer de Viajar |
| GALICIA, el primer reino de la península Ibérica |
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La celebración del "año santo" hace de santiago de compostela la capital religiosa del mundo. pero galicia tiene mucho más que ofrecer. un recorrido vital y apasionado por las tierras que los suevos hicieron primer reino de la península ibérica nos permite conocer mucho más a fondo el país de Rosalía.
Galicia es fuente inagotable de historias y sentimientos. Un país con lengua, cultura e identidad propias que ha sabido sobreponerse a toda clase de penalidades, desde la “castra y doma” de su nobleza impuesta por los Reyes Católicos hasta la catástrofe del Prestige. Galicia es una tierra única, majestuosa, hermosa y plena de encantos. Luar na Lubre, el mejor grupo musical gallego, canta un tema en cuyas estrofas se encuentra una muy buena definición de Galicia; está en gallego y no necesita traducción: “Hai un paraíso nos confins da terra e a cidade santa chamase Compostela”.
Recorrer Galicia es estar en contacto con la historia, con la tradición, con la leyenda. Y, al mismo tiempo, es un viaje de sensaciones, muchas y contrapuestas. En un mismo espacio aún es posible encontrar la Galicia de siempre (esas aldeas, en su mayoría lamentablemente abandonadas y donde sólo quedan personas mayores en sus viejas casas de piedra y madera) y la Galicia del futuro, la que mira al siglo XXI desde la modernidad de sus avances tecnológicos, su puntera industria de la moda y sus grupos empresariales de primer nivel mundial.
Y queda, por supuesto, la imagen turística, la que percibe el viajero que llega a la esquina verde peninsular dispuesto a disfrutar de paisajes inolvidables, de una gastronomía sin igual, de unos vinos insuperables… Todo eso, y mucho más, es lo que encuentra el viajero al llegar a Galicia. Tres aeropuertos (mejorables, eso sí) en Santiago, A Coruña y Vigo sirven de pórtico de entrada a quienes viajan en avión. Buenas autovías conectan Galicia con el centro de la península y pronto estará acabada también la conexión por el Cantábrico, que va a permitir llegar a Santiago desde Irún por autovía. Y el AVE, en proceso de construcción (con las dificultades añadidas de la difícil orografía y el minifundismo) pondrá las ciudades gallegas a menos de tres horas de Madrid.
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